Este personaje lo diseñé el último día de 2008, terminándolo el 1 de enero de 2009.
Un viejo amigo me dijo: ¡se parece a Mickey Mouse!  Todos los personajes están
 sujetos a “eso que siempre está en el aire” son ciertas combinaciones que siempre
parten de lo simple. Pero como le digo a mis alumnos:
no lo piensen, ¡Sientanlo!, para dibujar cartoons, se deben sentir las figuras,
 y en ese aspecto, pensar estorba.
Una cosa magnífica de esto de compartir el conocimiento,
es que cuando se hace de corazón ¡no existe un maestro! Son los niños los que
se convierten en mis maestros, porque son MENTALMENTE LIBRES. ESO ES ORO
PARA AGUIEN QUE SE QUIERE DEDICAR A ESTO, COMO YO.
Después, festejé el Día de Reyes dibujando a este personaje:
Le puse por nombre “Fantiz”.  Una de las partes más creativas de estas cosas es poner nombres.
Cuando empiezo a diseñar un personaje, inmediatamente comienzo a visualizar fragmentos de páginas
 o secuencias de cómics con el personaje del momento.  Es tan fresco que sólo lo puedes atrapar imaginariamente.
Aterrizarlo al papel con bocetos, es bajarlo al plano físico.
 
Este es el punto que desarrollo ahora: las secuencias.  Creo que ejercitarse en la invención debe ser una práctica cotidiana,
 añadida al desarrollo diario de secuencias. La invención es un universo vasto e infinito, y nos intensifica la “recepción” de planos invisibles.