El flujo interior que es experimentado al armonizar la mente con
las emociones de manera equilibrada es igual a un océano, o al infinito..
de igual forma cuando uno entra a esta corriente expresiva, no se piensa en empezar,
o terminar el boceto, nace, se aterriza en el papel, y no nos importa el tiempo.
 En este caso, comencé a vislumbrar una especie de dragoncito. 
Este es Ginta: