Este personaje es en recuerdo a un profesor de la universidad
que puso mano dura a toda la bola de desquiciados que
eramos la generación 1999 – 20003 de la licenciatura en
Comunicación Social de la Universidad de Colima. 
Ahora que miro hacia atrás, y han pasado 7 años, veo que
el dolor del pasado se ha convertido en comprensión, compasión,
entendimiento, y amor a mi origen.
 
Gilberto, donde quiera que estés, creo que todos agradecemos
 tu brillante intervención en nuestras vidas.  Gracias.